Javier Sauras

Javier Sauras, profesor y escultor


Sauras, nacido en Huesca en 1944, se define como «una persona de bastantes años que he tenido siempre la doble faceta de escultor y profesor». La familia de su mujer es de Ezcaray. Tras acabar sus estudios de Bellas Artes ejerció como docente en la Facultad de Bellas Artes de Bilbao. Más tarde y una vez aprobadas las oposiciones a catedrático de instituto estuvo como tal en el ‘Práxedes Mateo Sagasta’ de Logroño, y «a lo largo de mi vida he hecho bastantes exposiciones y bastantes monumentos», lo que supone una dilatada y contrastada trayectoria artística.

Su obra se ha podido ver en Logroño en diversas ocasiones, «desde los años ochenta que he venido haciendo exposiciones», y su muestra de ahora en Arrúbal «viene a enlazar con el monumento al trabajo que hice hace seis o siete años para esa localidad». Su relación desde entonces con la villa le ha traído a mostrar una parte de su exposición ‘Espíritu y materia’ que, hasta hace menos de un mes, estuvo en el Centro Cultural de Ibercaja de Huesca.

A la hora de definirse artísticamente, Sauras comienza por señalar que él tuvo una formación académica «muy severa», porque, explica, «en los tiempos en que yo estudié Bellas Artes todo era muy académico y muy figurativo. Además he hecho muchos retratos y mucha obra figurativa pero, mi proyección pública siempre ha estado dentro de lo que se llamó formalismo, lo que es el abstracto más o menos geométrico, que en España tuvo un largo desarrollo desde Pablo Serrano, Oteiza…, de quienes fui amigo, y he desarrollado mi trabajo como a la vista está».

Afirma trabajar o haber trabajado con todo tipo de materiales, pero en la muestra que se puede contemplar en Arrúbal, las esculturas están realizadas en madera y hierro, materiales con los que dice encontrarse «muy a gusto», aunque tampoco desdeña otros como «el hormigón armado».

Académico de la Real Academia de San Luis de Zaragoza, de la que es también secretario general, saluda con entusiasmo el interés que se viene demostrando por el arte y la cultura en Arrubal, y no duda en calificarlo como «muy sorprendente», al tiempo que desea que «ojalá se repitiese en más sitios. Me parece algo muy encomiable», concluye.

  • Exposición de Javier Sauras en El Torreón de Logroño