Lorenzo Almarza

No es un riojano de pro. Aunque nació en Ezcaray pasó su vida más como aragonés y hoscense. Pero hemos de entender que fue más el destino que otra cosa. Las aficiones de Lorenzo Almarza, el nombre no puede dejar dudas de su vinculación con nuestro pueblo, fueron la montaña, la caza y la fotografía. Sus lugares de adopción Jaca y el valle de Benasque. Su vida, los destinos militares que le fueron asignados dentro de Aragón. Está claro, pues, el destino ezcarayense de Lorenzo Almarza incluso ignorándolo él mismo.

  • Biografía


    Almarza (1887-1972) fue un militar e ingeniero riojano, de Ezcaray, muy vinculado a la provincia de Huesca gracias a su labor profesional que comenzó con su ingreso como voluntario en el Regimiento Gravelinas de Sabiñánigo. Como su padre, Lorenzo muy pronto se inclinó hacia el ejército y además estudió Ingeniería. Durante su estancia en la Academia de Guadalajara, hacia 1911, coincidió con el gran fotógrafo navarro José Ortiz de Echagüe con quien se aficionó a la fotografía. Posteriormente, entre 1915 y 1927, estuvo destinado en el protectorado español del norte de África, y ya en 1928 regresó al Alto Aragón. En concreto a Jaca, donde participó en la construcción de un importante número de obras públicas y fortificaciones. Su jubilación la pasó entre Zaragoza y Benasque.

  • Exposición fotográfica: La mirada moderna

    La exposición está ahora en el Joaquín Roncal. Como ya anotamos, la riqueza del archivo Almarza lo es por número de fotografías y variedad temática y, sobre todo, por las relaciones que las imágenes establecen con determinados aspectos relevantes de la época en que fueron realizadas. Un asunto que organiza la propuesta de Naranjo en torno a cinco ámbitos: La mirada geométrica. Experimentaciones antes de la nueva visión;Fragmentos: instantaneidad, paisaje urbano y fotorreportajeFotografías de viajes: naturaleza, monumentalidad y turismoRetratos: documentando el universo domésticoRegistros: entre la etnografía y el folcloreAutocromas: jugando con el color.

    Ya los títulos adelantan los intereses que guiaron la experiencia fotográfica de Lorenzo Almarza. Frente a la corriente artística del pictorialismo, Almarza optó por aquella otra de naturaleza funcional aplicada a objetivos documentales, sociales e industriales. La fotografía documental fue, por tanto, el ámbito de trabajo de Almarza, alentado por su formación de ingeniero.

    La mayoría de las fotografías que se presentan fueron realizadas entre 1910 y 1926, un tiempo de tradición y modernidad que Almarza supo documentar. Interesado por las novedades técnicas de la fotografía, registró con cámaras en 3D el rigor de las estructuras de obras públicas y construcciones industriales, la quietud de grandes monumentos de las ciudades europeas testigos del ruido de la vida moderna; la experiencia del viaje y de las excursiones; y la intimidad familiar. Captó también la identidad del territorio aragonés.

  • Algunas de sus fotografías: